Cómo se prepara un presupuesto a medida
La primera conversación sirve para concretar el objetivo, el punto de partida y las funciones necesarias. Una web que presenta un despacho y una plataforma que vende entradas tienen alcances diferentes, aunque ambas se utilicen desde el navegador.
Con esa información definimos las entregas, las responsabilidades y las fases. El importe se calcula para ese alcance; si aparecen nuevas necesidades, se valoran antes de incorporarlas. El alojamiento, el mantenimiento y los costes de terceros deben quedar identificados en la propuesta.
Los factores que más cambian el presupuesto
El número de páginas influye, pero no es la única variable. Una web breve puede requerir bastante trabajo si necesita una estrategia de contenidos, una integración compleja o un diseño totalmente propio.
También cambia el alcance según quién prepara los textos y fotografías, cuántos perfiles participan en la revisión y qué sistemas deben conectarse.
- Estrategia, arquitectura de contenidos y definición de objetivos.
- Diseño visual a medida y adaptación a móvil.
- Redacción, edición o migración de contenidos existentes.
- Comercio electrónico, reservas, pagos o áreas privadas.
- Integraciones con CRM, correo, facturación u otras plataformas.
- SEO técnico, accesibilidad, rendimiento y analítica.
- Mantenimiento, soporte y evolución después del lanzamiento.
No cuesta lo mismo una web de presencia que una herramienta de venta
Una web de presencia presenta la empresa, los servicios y una vía de contacto. Su prioridad es explicar bien y transmitir confianza. Una web comercial añade páginas orientadas a búsquedas y campañas, medición de conversiones y una estructura preparada para crecer.
Una tienda online incorpora catálogo, variantes, impuestos, pagos, logística y gestión de pedidos. Si además se conecta con sistemas internos, el proyecto se acerca más a una aplicación que a una web informativa.
Cómo comparar dos propuestas sin mirar solo el total
Comprueba que ambas incluyen el mismo alcance. Una cifra baja puede dejar fuera contenidos, migración, optimización móvil, medición o soporte. Una cifra alta tampoco garantiza que el proyecto esté bien definido.
La propuesta debería explicar qué se entregará, qué aportará el cliente, cuántas revisiones habrá, qué integraciones incluye y qué ocurre después de publicar.
- ¿El dominio, alojamiento y mantenimiento están incluidos o separados?
- ¿Quién es responsable de textos, imágenes y carga de contenidos?
- ¿Se incluye configuración de Search Console y medición?
- ¿La web se probará en móvil, accesibilidad y rendimiento?
- ¿Podrá ampliarse sin reconstruirla completa?
- ¿Qué soporte habrá tras el lanzamiento?
Qué preparar antes de solicitar presupuesto
No necesitas un documento técnico. Basta con describir el negocio, el público, el problema actual y qué debería poder hacer una persona al visitar la nueva web.
Compartir ejemplos ayuda, pero es más importante explicar qué valoras de ellos. También conviene indicar una fecha objetivo y un rango de inversión para ajustar la solución desde el principio.
- Qué ofrece la empresa y qué acción debe poder completar el visitante.
- Páginas, idiomas y contenido que ya tienes o necesitas preparar.
- Reservas, pagos, formularios, áreas privadas o integraciones necesarias.
- Herramientas actuales, datos que deben migrarse y quién los mantiene.
- Fecha objetivo, personas que validarán el trabajo y prioridades de la primera fase.
Dos proyectos reales, dos alcances distintos
En Henríquez Jaén Abogados, el proyecto se centra en presentar las áreas jurídicas con una arquitectura clara y facilitar el contacto. El alcance se organiza alrededor del contenido, la navegación y la presencia corporativa.
En Rancho Texas Lanzarote, la experiencia de compra incorpora catálogo y pagos. Esas operaciones añaden flujos y validaciones que no forman parte de una web exclusivamente informativa. Comparar ambos presupuestos solo por su número de páginas dejaría fuera una parte importante del trabajo.
La pregunta útil: ¿qué debe devolver la inversión?
Una web puede ahorrar tiempo comercial, generar solicitudes, vender, reducir dudas frecuentes o abrir mercado fuera de la isla. Definir esa función permite decidir qué partes merecen inversión y cuáles pueden esperar.
En NakyTec planteamos el alcance por fases cuando el proyecto tiene varias necesidades. Así la primera publicación ya es útil y las mejoras posteriores responden a información real.
Antes de comparar precios, iguala el alcance y define qué resultado debe conseguir la web. El presupuesto tendrá mucho más sentido.
Proyectos que muestran cómo lo aplicamos
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Proyecto de comercio electrónico para Rancho Texas Lanzarote: una experiencia de compra online más clara para gestionar catálogo, pagos y visitantes.
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Diseño y desarrollo web para Henríquez Jaén Abogados: una presencia digital clara, rápida y orientada a facilitar el contacto.